Cuando
llovía
allá en el arcoíris,
se
creaban dos
efectos naturales
únicos
en nuestra idiosincrasia.
En ese
rancho
con paredes de bahareque
caña brava
atravesada
y zinc; los techos
bramaban como metralletas,
y el aire se
impregnaba
de olor a
tierra mojada.Diego A. Sánchez. 2014
No hay comentarios:
Publicar un comentario